Para la limpieza de esta clase de superficies, se aconseja utilizar un detergente neutro, no abrasivo, en la eventualidad sustituyéndolo con alcohol diluido en agua según porcentaje: 20% de detergente neutro o alcohol y 80% de agua.
Secar en seguida las partes mojadas utilizando únicamente paños suave.
Para las encimeras se pueden utilizar los detergentes neutros que están a la venta, cuidando que se eliminen en seguida las manchas de vino, café, limón o cualquier otra sustancia que pueda resultar agresiva, para que no penetren profundamente, dañando las superficies. Se recomienda no usar nunca productos abrasivos, o bien con conteniendo de color o acetona, puesto que son muy corrosivos.
